"Su juventud"
San Francisco de Asís fue, en su juventud, un joven lleno de sueños, entusiasmo y deseos de gloria.
La experiencia de la guerra, lejos de darle la gloria que esperaba, le mostró el rostro del sufrimiento, de la pobreza y de la fragilidad humana.
Su transformación no ocurrió de un día para otro. Fue un camino interior, marcado por preguntas, encuentros y momentos de silencio.
Su juventud nos recuerda que también nosotros podemos cambiar cuando la vida nos confronta con el dolor. Las experiencias difíciles no tienen por qué endurecernos; pueden abrir nuestros ojos y hacernos más sensibles al sufrimiento de los demás.


